Abogado de Derecho de Familia

.

lunes, 17 de marzo de 2014

Hoy Carta de nuestra Fundación, Niños Ahora, en El Mercurio

Señor Director:

El día viernes la Presidenta Bachelet creó el Consejo Nacional de la Infancia. Su objetivo es "asesorar a la Presidencia de la República para impulsar las transformaciones necesarias para garantizar los derechos de los niños, niñas y adolescentes" de Chile. La creación de este consejo es una excelente noticia tanto por el hecho en sí mismo como por lo temprano de su creación, que indicaría una preocupación prioritaria por este grupo.

Sin embargo, para que el consejo recién creado cumpla con su objetivo propuesto resulta indispensable contar con cierta estructura e instrumentos que hasta ahora no han existido. En este sentido, el consejo debiese tener la capacidad de proponer una institucionalidad que aborde la infancia y adolescencia tanto desde una perspectiva de alcance universal (cuyo foco sea el bienestar de todas las niñas, niños y adolescentes), con capacidad de coordinación interministerial, potestad de definir políticas y control sobre la ejecución de todas aquellas que afecten de una u otra manera a la infancia, como desde una perspectiva específica que trabaje enfocada en los niños vulnerados en sus derechos (servicio sucesor de Sename) y con los adolescentes en conflicto con la ley penal.

Por lo que conocemos hasta el momento, esta sería la línea que pretende el consejo, por lo que celebramos su visión. Sugerimos, además, que el consejo pueda dar un énfasis en promover la participación ciudadana, particularmente de los mismos niños, niñas y adolescentes, tal como es su derecho.

Y, precisamente, urge la aprobación de una Ley de Protección Integral de Derechos de Niños, Niñas y Adolescentes. Esta Ley es fundamental para actualizar nuestra legislación acorde a la Convención Internacional de los Derechos del Niño ratificada por Chile en 1990. Esta es una gran deuda pendiente para el cabal cumplimiento de dichos derechos que ningún gobierno anterior ha logrado aprobar. Por ahora seguimos con las buenas noticias, puesto que, según consignó "El Mercurio", ya se está trabajando en este proyecto de ley.

Hay harto para celebrar en esta materia, pero debemos estar atentos a que la oportunidad que se presenta con la creación de este consejo sea bien aprovechada y que, más allá de los eslóganes, Chile pueda realmente seguir creciendo contigo.

Kenzo Asahi
Benito Baranda
Joaquín Blaya
Paula Bedregal
Catalina Brieba
Francisco Estrada
Danae Fuentes
Gabriel Gutiérrez
M. Josefina Martínez
Marigen Narea
Fundación Niños Ahora

lunes, 10 de marzo de 2014

Mi respuesta a Marcelo Gidi sobre sus quejas del informe del Comité de derechos del Niño de NU

Debido a que pasaron varios días sin que El Mercurio publicase la carta al Director en que respondo la quejosa reacción del sr. Marcelo Gidi, la pongo acá  en su versión ampliada, y dejo infra los dichos que motivaron estas líneas. 



Santa Sede y derechos de los niños

El Sr. Marcelo Gidi, defendiendo el actuar de la Santa Sede frente al duro reproche efectuado por el Comité de Derechos del Niño de NU, sugiere que las críticas observaciones de este organismo están desactualizadas o desinformadas. Habiendo seguido el largo proceso del informe de la Santa Sede no puedo coincidir con el Sr. Gidi. Cualquiera que haya leído las vagas y tardías respuestas de la Santa Sede al cuestionario que le envió el Comité, cualquiera que haya seguido el diálogo del jueves 16 de enero repleto de evasivas respuestas vaticanas, puede acreditar que el comité reacciona con inusual dureza frente a problemas actuales: la falta de transparencia, la falta de adecuación del Derecho Canónico a las normas de la Convención de Derechos del Niño y, muy especialmente, la escasa colaboración con la justicia civil, la menguada preocupación por la reparación de las víctimas, incluida la práctica de condicionar indemnizaciones a pactos de silencio de las víctimas y sus familias.  En algunos de esos lamentables comportamientos, por cierto, la iglesia en Chile, incluidos los jesuitas, no ha sido la excepción.
Por otra parte, no es cierto lo que dice el sr. Gidi sobre la institucionalidad eclesial actual. Es justamente porque hoy no existe, que el comité recomienda “un mecanismo de alto nivel con el mandato y la competencia para coordinar la aplicación de los derechos del niño en todos los Consejos Pontificios, conferencias episcopales, así como respecto de las personas y las instituciones de carácter religioso, que funcionan bajo la autoridad de la Santa Sede. Este mecanismo debe contar con los recursos humanos, financieros y técnicos suficientes para cumplir su mandato.”

Un primer paso en los proceso de cambio es no faltar a la verdad. La Santa Sede demoró por más de una década la presentación de este segundo informe sin nunca dar explicaciones oficiales del retardo cuando fue oficialmente consultada. El Comité envió en julio un set de preguntas a ser respondidas hasta noviembre. A mediados de diciembre llegaron las respuestas. Por la fecha, no alcanzaron a ser traducidas a los diversos idiomas de los miembros del Comité, pero, lo más relevante, están repletas de ambigüedades y omisiones inverosímiles. Un ejemplo para refutar la nueva actitud a que alude el Sr. Gidi: El Comité le pide a la Santa Sede "el número de niños víctimas que han recibido asistencia para la recuperación, incluyendo el apoyo psicológico y la reinserción social y han recibido una compensación económica." Algo absolutamente mínimo. El Vaticano no respondió esa mínima pregunta. ¿Es creíble una institución que oculta esa mínima información? ¿Dónde está el cambio de actitud? 

El inédito reproche del Comité de Derechos del Niño merece una acogida más explícita en acciones y revisiones y menos en defensas corporativas, por elegantes que éstas sean.


Francisco Estrada V.
Abogado, ex Director Nacional de Sename

___________________________________________________________________

Jueves 06 de febrero de 2014
Siempre la verdad: defensa de los derechos de los niños

Señor Director:

Se han dado a conocer no solo las recomendaciones sino que también el parecer que el Comité de la ONU sobre los Derechos del Niño hace sobre el comportamiento que como Iglesia hemos tenido al momento de defender los derechos de los niños y niñas en los casos de abusos sexuales.
En su informe de 16 páginas, el Comité de la ONU critica duramente al Vaticano. El Comité señala que está muy preocupado de que la Santa Sede no haya reconocido la amplitud de los crímenes cometidos, no haya tomado las medidas apropiadas para afrontar los casos de pedofilia y para proteger a los niños, y haya adoptado políticas y prácticas que han propiciado la continuación de los abusos y la impunidad de los autores.

Critica duramente el hecho de que, según el Comité, la Iglesia haya puesto por encima de la defensa de los niños los intereses de la institución y la protección del clérigo criminal, por mantener la imagen de la Iglesia y defender a los abusadores. En su informe sobre el cumplimiento de la Convención Internacional sobre los Derechos del Niño por parte de la Santa Sede, un instrumento jurídicamente vinculante que compromete a los estados firmantes con la protección y el cuidado de los más vulnerables de la sociedad, afirma que el Vaticano no tomó "las medidas necesarias" para atender estos casos y proteger a los menores, y que aún no hace todo lo que debería hacer.

Quisiera recordar que ya el 9 de marzo de 2010, el Papa Benedicto XVI afirmaba, dirigiéndose a los obispos de Irlanda, esto mismo: "No se puede negar que algunos de vosotros y de vuestros predecesores habéis fallado, a veces gravemente, a la hora de aplicar las normas, codificadas desde hace largo tiempo, del derecho canónico sobre los delitos de abusos de niños. Se han cometido graves errores en la respuesta a las acusaciones. Reconozco que era muy difícil captar la magnitud y la complejidad del problema, obtener información fiable y tomar decisiones adecuadas a la luz de los pareceres divergentes de los expertos. No obstante, hay que reconocer que se cometieron graves errores de juicio y hubo fallos en el gobierno".

Como un activo miembro de la Iglesia en estos temas, acojo gran parte de este informe, sí lo comprendo desde el modo de actuar pasado de la Iglesia. Pero lo que me parece muy extraño e injusto del informe del Comité es que se juzgue en estos términos el hoy. En su primera parte, el mismo Comité reconoce el cambio de actitudes, las nuevas prácticas de prevención y de sanción de abusos de menores en la Iglesia, como asimismo alaba la implementación de prontas y decididas medidas de actuación delante de una denuncia; reconoce como un gran avance la próxima creación de una Comisión universal para la protección de menores, entidad que ya existe a nivel de iglesias locales.

A mi modo de entender esta situación, considero que nunca será suficiente lo que se haga por la defensa de un niño, ni menos por un niño abusado. El informe juzga con razón el pasado, pero es irracional e injustificadamente parcial si quiere juzgar el actual modo de reaccionar que tiene la Iglesia Católica en temas de abuso sexual a menores.

El documento parece no estar actualizado, o tal vez no ha considerado suficientemente lo que en los últimos años se ha hecho en la Iglesia, con pertinentes medidas de protección tomadas directamente por la Santa Sede y por las Conferencias Episcopales, que muestran una serie de cambios en la defensa de los niños y en la prevención de este tipo de delitos en los lugares y por sacerdotes y otros miembros de la Iglesia.

Entre tantos otros, hay una nueva actitud y una más clara normativa; hay comisiones adecuadas, estudios y organismos eclesiales dedicados a garantizar el bienestar del menor en la Iglesia; hay protocolos eficaces para hacer frente a estas denuncias; no hay denuncia que no se investigue, y culpable que no se sancione. De hecho, el Papa Benedicto XVI expulsó entre 2011 y 2012 a cerca de 400 sacerdotes por asuntos relacionados con abuso sexual a menores, el doble respecto a los 171 sacerdotes que expulsó en los años 2008 y 2009.

Este informe nos ayudará, sin duda alguna, a seguir trabajando por el bien y la defensa de los niños y niñas, a restablecer la justicia, castigar a los culpables y a evitar nuevos abusos, pero no por esto no debemos contestar los graves errores que contiene.

P. Marcelo Gidi, sj



lunes, 27 de enero de 2014

Oportunidad perdida. Mi carta en La Tercera sobre el proyecto de ley de entrevista a niños víctimas

El Ejecutivo ha, finalmente, ingresado al Congreso el proyecto de ley anunciado tantas veces, sobre entrevista videograbada a niños víctimas de delitos sexuales. Hacerlo a una semana de tramitación legislativa es poco serio, aún más si le han recortado algunas de las innovaciones más interesantes contenidas en los borradores previos.

No comparto el optimismo del Presidente de la Fundación Amparo y Justicia, gran impulsora de esta iniciativa. Ni se informan recursos adicionales en el sistema ni se efectúan reformas de envergadura. El mejor ejemplo del fracaso de este proyecto es el lenguaje que usa. Cuando en su art. 3° dice “se procurará evitar”, no está dando una orden, sino ofreciendo una sugerencia. La misma fórmula se repite en el artículo 4 “El fiscal del Ministerio Público (…), en un plazo de 72 horas contado desde la recepción de la denuncia, podrá tomar la declaración del menor…” Los niños víctimas necesitan mucho más que exhortaciones.
Entregarle al Ministerio Público el mandato para hacer lo que en todos estos años no ha hecho es simplemente evitar pugnas institucionales, no proteger derechos.

Este proyecto no es un avance sino una oportunidad perdida en busca de mayor protección a los niños víctimas de delitos.


Francisco Estrada Vásquez
Director Carrera de Derecho, Sede Santiago

Universidad Autónoma de Chile

viernes, 29 de noviembre de 2013

En Vía Pública (24 Horas) con Patricia Venegas sobre abuso sexual infantil. Invitados: Ana M. Arón, Francisco Estrada, Paula V. y M.Mejias

Anoche fui invitado por TVN 24 Horas al programa Vía Pública, conducido por Patricia Venegas, a conversar con otros invitados sobre delitos sexuales contra niños. Dejo aquí los videos de ese programa.

martes, 22 de octubre de 2013

Hoy mi carta en El Mercurio: Proyecto de ley de adopción está desfasado con realidad de hogares de Sename y su trabajo con familias

Señor Director:

Es digno de celebrar que el Ejecutivo haya presentado días atrás un proyecto de ley que reforma integralmente el sistema de adopción en Chile. Relevar el derecho de los niños a crecer en un entorno familiar es meritorio. Igualmente encomiable son los aspectos de procedimiento del proyecto, en que se observa el aprendizaje de estos años.

Pero, por otro lado, resulta muy preocupante la forma en que se regula en el proyecto la adoptabilidad de niños con derechos vulnerados. Parece que estuviéramos en otro país, no en uno donde la subvención estatal a los hogares es escuálida y ha obligado al cierre de varios, como el 
padre Francisco Pereira ha denunciado en estas páginas. 

La adopción desempeña un rol subsidiario. Recurrimos a ella cuando hemos hecho todo lo posible en el trabajo con la familia de origen. Eso, en la realidad actual, es una quimera, que exigiría triplicar el monto actual de subvención en los hogares de protección simple y entendemos que nada de eso va a ocurrir en el Presupuesto 2014. Las numerosas causales que el proyecto establece arriesgan aumentar las adopciones sin ninguna garantía de que haya aumentado el trabajo con las familias. 

Se precisa, por cierto, una nueva ley que atienda a la realidad de las familias multiproblemáticas de nuestro país y al deficiente trabajo en hogares y residencias dada la baja subvención y los problemas institucionales de Sename. El proyecto actual parece desfasado con esa realidad.


Francisco Estrada
Director Carrera de Derecho 
Universidad Autónoma de Chile 
Ex director del Sename